Tres individuos de nacionalidad española, de 33, 43 y 36 años de edad, fueron detenidos el pasado viernes 24 de julio por agentes de la Policía Local de Palma tras ser sorprendidos en el interior de un inmueble ubicado en la calle Santa Florentina del barrio de Son Gotleu. Los tres habían forzado el precinto y derribado los muros que bloqueaban el acceso al local, donde presuntamente habían reactivado un punto de distribución de estupefacientes. Quedaron a disposición judicial por un presunto delito contra la salud pública.
El inmueble había sido precintado y tapiado el 21 de julio anterior, después de que las autoridades lo identificaran como un punto de venta de droga. Sin embargo, al poco tiempo de ejecutarse ese cierre, los muros levantados para impedir el acceso fueron derribados. Ante esta circunstancia, la Policía Local estableció un dispositivo de vigilancias periódicas sobre la propiedad para garantizar que permaneciera desocupada.
Fue precisamente durante una de esas rondas cuando agentes de la Unidad de Seguridad Integral (USEI) de la Policía Local de Palma se acercaron al edificio el viernes 24, con la intención de proceder a un nuevo tapiado. Al acceder al interior, los policías hallaron a los tres individuos reunidos en una estancia sin mobiliario, que únicamente contaba con un mostrador habilitado para la venta de sustancias al público.
Uno de los detenidos, el de 33 años, se encontraba situado tras el mostrador atendiendo a los otros dos. Este hombre reconoció de forma espontánea a los agentes que en ese momento se estaba encargando de la venta de estupefacientes, y explicó que la distribución la realizaba habitualmente un conocido suyo, del que no facilitó más datos. Añadió que en ese momento simplemente estaba guardándole el lugar a esa persona.
Sobre el mostrador, los agentes intervinieron 15 monodosis de marihuana preparadas para su distribución, cinco monodosis de cocaína, tres rocas de la misma sustancia y una bolsa con polvo blanco. Además de la droga, se intervino dinero en efectivo, una caja fuerte y diversos útiles destinados al pesaje y empaquetado de los estupefacientes, entre ellos una báscula de precisión con restos de polvo blanco y material de embolsado.
Tras practicar las detenciones, los agentes de la USEI solicitaron la presencia de una patrulla de la Policía Nacional y pusieron en conocimiento del responsable del Grupo de Estupefacientes de ese cuerpo lo ocurrido. Los tres detenidos fueron entregados a los agentes nacionales, quienes los trasladaron a sus dependencias, instruyeron el atestado correspondiente y procedieron a su puesta a disposición judicial.
Las actuaciones de este tipo, en las que la Policía Local colabora estrechamente con la Policía Nacional en materia de tráfico de estupefacientes, responden al marco general de coordinación entre cuerpos policiales previsto en la legislación española. En estos casos, la instrucción del atestado y la tramitación del procedimiento judicial corresponden habitualmente a la Policía Nacional, mientras que las policías locales pueden contribuir con dispositivos de vigilancia y con la detención inicial de los presuntos responsables.
