La Policía Local de Torrejón de Ardoz intervino el 11 de septiembre ante la ocupación presuntamente ilegal de una vivienda y evitó después otros dos accesos no autorizados a inmuebles del municipio. La primera actuación comenzó tras los avisos de varios vecinos, que alertaron de ruidos y de la posible entrada de personas en una propiedad.
La Policía Local de Torrejón de Ardoz actúa ante una vivienda ocupada sin autorización
Al llegar al domicilio, los agentes observaron que las luces del interior estaban encendidas y localizaron a una mujer dentro de la vivienda. La puerta de acceso y el sistema de alarma presentaban daños. En el inmueble también se encontraban herramientas que podían utilizarse para forzar cerraduras y facilitar la entrada en otras propiedades.
La mujer explicó a los policías que esa misma mañana un hombre le había ofrecido una habitación de la vivienda por 350 euros al mes. Los agentes le comunicaron que la entrada y la permanencia en el inmueble podían constituir un delito de usurpación. Tras recibir las indicaciones, abandonó la vivienda de forma voluntaria.
Las comprobaciones realizadas permitieron reconstruir la secuencia de la ocupación. Un familiar del propietario confirmó que el piso se encontraba en buen estado durante la mañana y que la entrada se había producido posteriormente. Los daños localizados en la puerta y en el sistema de seguridad quedaron vinculados a las diligencias abiertas por la Policía Local.
La intervención también permitió localizar al hombre relacionado con el acceso al inmueble. Las actuaciones se dirigieron contra las dos personas implicadas en la ocupación presunta, mientras se documentaban los desperfectos y los objetos encontrados en el lugar. La investigación quedó centrada en determinar la responsabilidad de cada una de ellas.
Durante la misma jornada, la Policía Local recibió avisos ciudadanos sobre otros dos posibles intentos de ocupación. En el primer caso, varias personas comunicaron que una mujer estaba pernoctando en una nave industrial afectada recientemente por un incendio y que el espacio no reunía condiciones mínimas de habitabilidad.
En la segunda intervención, trabajadores de la zona alertaron de que una persona intentaba acceder a un edificio sin autorización. La presencia de los agentes permitió actuar antes de que el acceso se consolidara y evitar que el inmueble quedara ocupado.
La colaboración vecinal resultó determinante en las tres actuaciones. Los avisos permitieron a las patrullas llegar a los inmuebles, comprobar la situación, identificar a las personas implicadas y adoptar las medidas necesarias para proteger las propiedades y prevenir nuevos daños.