La dotación de desfibriladores en los vehículos de la Policía Local de Torrelavega ha abierto un debate entre el Consistorio y la Asociación de la Policía Local y Bomberos de Cantabria (APLB). El conflicto se ha avivado después de que agentes de la Policía Local de Piélagos consiguieran salvar la vida de un hombre gracias al desfibrilador que portaban en su coche patrulla.
A raíz de ese caso, la APLB ha renovado su demanda de que todos los vehículos policiales de Torrelavega cuenten con este dispositivo. El sindicato subraya que la petición no es reciente y que ya había trasladado al Ayuntamiento la necesidad de equipar las patrullas con estos aparatos, acompañados de la formación adecuada para su manejo.
El concejal de Seguridad Ciudadana, Pedro Pérez Noriega, ha explicado que la adquisición de desfibriladores está contemplada dentro del plan de modernización del cuerpo policial. Según ha detallado, el Ayuntamiento está desarrollando ese plan de manera escalonada, adaptándolo a las prioridades operativas y a la disponibilidad presupuestaria. En ese orden, la primera medida ha sido la implantación de las pistolas táser, y la siguiente será la incorporación de los desfibriladores, antes de abordar otros proyectos como el uso de drones.
La APLB, sin embargo, rechaza ese argumento y sostiene que no existe incompatibilidad entre ambas actuaciones. El sindicato considera que los desfibriladores podrían haberse adquirido al mismo tiempo que las armas eléctricas, dado que se trata de un equipamiento con un coste asumible y cuya formación para cada agente requiere únicamente unas pocas horas.
En su argumentación, la asociación recuerda que la Policía Local acostumbra a ser uno de los primeros servicios de emergencia en llegar al lugar de una intervención. Por ello, disponer de un desfibrilador en el vehículo puede resultar decisivo durante los primeros minutos de una parada cardiorrespiratoria, cuando la rapidez en la atención es clave para incrementar las posibilidades de supervivencia.
La organización estima que con seis desfibriladores sería posible equipar la totalidad de los vehículos operativos del cuerpo en Torrelavega, y que el presupuesto requerido para su compra es reducido. Por esa razón, la APLB concluye que la ausencia de estos dispositivos responde más a una cuestión de prioridades municipales que a una verdadera restricción económica.
En términos generales, la dotación de desfibriladores en los vehículos policiales forma parte de las políticas de primeros auxilios que distintos cuerpos de policía local en España han ido incorporando en los últimos años, enmarcadas en protocolos de respuesta rápida ante emergencias cardíacas en la vía pública y en espacios de concurrencia ciudadana.
