La Policía Local de Ibiza ha intensificado en los últimos días su actividad operativa mediante una serie de dispositivos simultáneos en distintos puntos de la ciudad, orientados a combatir el alquiler turístico ilegal, el transporte irregular de viajeros, el consumo y la tenencia de drogas y las conductas que comprometen la seguridad vial. El balance global de las actuaciones arroja 17 inspecciones de viviendas, 7 actas por transporte ilegal, 22 denuncias de tráfico, la retirada de 4 vehículos, 20 actas administrativas en el ámbito de las drogas y el alcohol, y la detención de una persona por un presunto delito contra la salud pública.
En materia de alojamiento turístico ilegal, los agentes, acompañados por un inspector de Turismo del Consell d'Eivissa, inspeccionaron cuatro viviendas un jueves. En dos de ellas se detectaron indicios de actividad de alojamiento turístico no autorizada. Al día siguiente se realizaron cinco inspecciones adicionales, con un resultado positivo, dos negativas y otras dos en las que no fue posible verificar en el momento la posible actividad irregular. Durante esas mismas jornadas se identificaron dos inmuebles más para futuras intervenciones de control.
El sábado, la Policía Local reforzó los controles sobre vehículos de taxi, VTC y otros servicios de transporte de viajeros en varios enclaves de la ciudad. En el dispositivo desplegado en la avenida de Santa Eulària y sus alrededores, los agentes localizaron dos vehículos que prestaban servicios de taxi de forma ilegal. Ambos casos dieron lugar a las correspondientes denuncias al amparo de la Ley 4/2014, con un importe de 15.000 euros consignado en el expediente sancionador. Además, se levantaron dos actas a servicios de minibús por no contar con contrato ni autorización, y una acta adicional por ausencia de la hoja de ruta obligatoria.
En un control posterior establecido en el paseo de Joan Carles I, en el cruce con la calle de Jaume II, se levantó un acta y se retiró un vehículo de alquiler sin cupo. Asimismo, se formuló otra acta por llevar a cabo transporte complementario de viajeros sin respetar las condiciones fijadas en el artículo 102.2 de la normativa de ordenación de los transportes terrestres.
En el mismo dispositivo del sábado, en el que también participó la unidad canina K9 de la Policía Local de Ibiza, se levantaron 12 actas por tenencia de sustancias estupefacientes, se formularon 16 denuncias por infracciones de tráfico y se procedió a la retirada de dos vehículos. En un control posterior en la avenida de Pere Matutes Noguera, esquina con la calle de Fray Luis de León, los agentes interceptaron un vehículo cuyo conductor intentó esquivar el dispositivo. Tras las pruebas pertinentes, el conductor dio positivo en sustancias estupefacientes y fue además denunciado por circular sin alumbrado; el vehículo fue retirado.
Estas intervenciones se enmarcan también en el control de vehículos realizado el jueves en la calle del País Valencià, donde los agentes controlaron un total de diez vehículos y cursaron denuncia a cuatro conductores: uno por dar positivo en drogas, otro por conducir bajo los efectos del alcohol, un tercero por circular en un vehículo de movilidad personal con dos ocupantes y un cuarto por trasladar un perro suelto en el habitáculo. En ese mismo control se detuvo a una persona como presunta autora de un delito contra la salud pública.
El viernes se sumó una denuncia de tráfico por estacionamiento en doble fila y se levantaron ocho actas por consumo de alcohol en la vía pública. De manera paralela, la Policía Local mantuvo servicios peatonales y de carácter preventivo en el paseo de ses Pitiüses, los andenes del puerto y la zona de la avenida 8 de Agosto, con el fin de reforzar la presencia policial, prevenir comportamientos incívicos y mejorar la seguridad en las zonas de mayor concentración de personas.
Este tipo de operativos conjuntos entre la Policía Local y otros organismos municipales o insulares es habitual en municipios con alta afluencia turística, donde la coordinación interinstitucional permite abordar de forma más eficaz fenómenos como el intrusismo en el transporte, el alojamiento irregular o el consumo de sustancias en el espacio público.
